No pierdas el tiempo, ni te angusties ni te quejes de las que no puedes modificar
Escoge tus batallas
No pierdas el tiempo, ni te angusties ni te quejes de las que no puedes modificar
Escoge tus batallas
Que sabrás qué pasará, que adivinas el futuro
No crees falsas expectativas del futuro, pon tus pies en la realidad
Pensar tanto que todo será fácil y rápido o que todo será negativo, pueden hacer que nos frustremos o ni siquiera intentemos hacer algo
Por eso, piensa, analiza, planea
No todo es blanco o negro, hay grises
Permítete cierto margen de error, se flexible
Aún cometiendo errores podemos lograr nuestras metas
Acepta tus imperfecciones y las de los demás
Muchas veces somos nosotros
El problema es cómo nosotros interpretamos y por ende, reaccionamos al evento externo
No te dejes llevar, no seas impulsivo, deténte, analiza y cuestiona la situación, así tomarás una mejor decisión
Son todo
Te haces una historia, un buen futuro y una buena vida, trabajando duro, siendo disciplinado y constante.
No es necesariamente lo que te pasa, sino cómo respondes
Détente, piensa, analiza y luego responde
No te preocupes por controlar cosas fuera de tu alcance, déjalas fluir y muchas veces se acomodarán a tus necesidades
Y ya verás el resultado
La paciencia en la vida, en el trabajo no significa simplemente esperar, sino aguantar hasta que podamos recoger los frutos sembrados

Lamentando los errores del pasado
(Somos humanos, podemos fallar)
Perdónate y aprende de ellos
“¿Qué sentido tiene traer sufrimientos del pasado? ¿Ser infeliz ahora porque fuiste infeliz antes?”
Séneca
Muchas veces nuestras expectativas irreales son la causa de nuestras frustraciones e ira
Pon los pies en la tierra, piensa, analiza, planea antes de esperar algo
Cómo reaccionamos ante la ofensa, que la ofensa misma
Piensa, analiza, no respondas impulsivamente ni con ira, se racional
“Son más las cosas que nos asustan que las que nos dañan. Sufrimos más por la imaginación que por la realidad.”
Séneca
“Si un evento externo te causa malestar, no es el evento en sí el que te daña, sino tu juicio sobre él. Y tienes el poder de cambiar tu juicio.”
Marco Aurelio